Según
notificaba hace unos días la Dirección General de los Registros y del Notariado del Ministerio
de Justicia, a partir del próximo 30 del recién entrado mes de junio, el
apellido paterno ya no primará sobre el materno, por lo que a la hora de
inscribir a un hijo recién nacido los padres han de ponerse de acuerdo en el
orden de los apellidos.
