Encantada estoy de presentaros este dulce típico asturiano, los carajitos, son como pequeñas galletas en forma de roca con un corazón tierno de avellana, suena bien eh...
Los originales se llaman "Carajitos El Profesor" y los podéis degustar en Salas, tienen su propia historia, de ahí el nombre que los denomina, estos dulces los podéis encontrar también en dos confiterías de Cornellana, Monasterio y El Casino, que los distribuyen a grandes superficies.
Vamos con la receta, yo la he hecho como María del blog Recetines Asgaya, como siempre, fácil, rápida y no os podéis imaginar que rica.
Los originales llevan avellana, azúcar y clara de huevo y la receta por supuesto es guardada como oro en paño, así que vamos a hacer unos carajitos que también llevan un poco de almendra y un poco de nuez.
Necesitamos:
- 85 gramos de azúcar
- 100 grs de avellanas tostadas
- 35 grs de nueces (7 nueces)
- 35 grs de almendra molida
- 2 claras de huevo
Yo compro las avellanas enteras y las nueces también, las trituro bien en la picadora y luego mezclo los tres frutos secos, si queréis podéis comprarlo todo ya molido.
Una vez mezcladas las avellanas, nueces y almedra molidas, incorporamos el azúcar y las dos claras de huevo, removemos un poco y con la mano lo unimos todos hasta que se forme una masa.
Es una masa totalmente pegajosa, precalentamos el horno 180 grados (arriba y abajo), cogéis con una cuchara porciones del tamaño de una bolita y las ponéis en la bandeja del horno con papel de hornear, bien separadas que luego crecen. Son como pegotes, no les intentéis dar forma.
Metemos en el horno 10 minutos, se tienen que dorar un poquitín, no lo tengáis más tiempo porque se endurecerían por dentro, casi que os recomiendo cuando veáis que empiezan a dorar pinchar con un palillo y comprobar que están blanditos por dentro, en cuanto doren un pelín fuera del horno.
Sacamos del horno y ponemos a enfriar en una rejilla, al sacarlos veréis que se pegan un podo al papel, con una espátula o espumadera con cuidado los sacaréis muy bien.
Y aquí tenéis el resultado, un primer plano del protagonista, ¿pinta bien verdad?, pues poneros manos a la obra, os encantará.
